La calma
La calma es nadar a las siete de la mañana en una piscina solitaria junto al mar.
La calma es pasear junto a yates imponentes sabiendo que no envidias a sus ocupantes.
La calma es descubrir que Niles Rogers y Chic actuarán en el Port Vell, decírselo a una amiga y sacar dos entradas de pista para bailar el dia del solsticio veraniego.
La calma es llegar a casa tras comprar un croissant de mantequilla, preparar un café con leche, sentarte en el sofá y desayunar tranquilamente.
La calma es saber que un poemario escrito hace dos años será publicado.
La calma es sentirse dueño del mundo sin serlo.
La calma es despertarse con la sensación del descanso verdadero.
La calma es saber que el amor es poliédrico en sus formas y sentidos.
La calma es beber una copa de vino tinto en la mejor compañía.
La calma es conversar plácidamente para que las palabras no sean tsunamis de furia sino ríos de reflexiones y risas.
La calma es ver a Faye Dunaway y Jane Fonda en sendos documentales y redescubrir dos maravillosas actrices que me obnubilaron en mi adolescencia.
La calma es poder escribir en cualquier momento, como ahora.
La calma será ocupar una buena butaca en el mejor cine del mundo esta tarde para ver Seven.
La calma es pararte un momento, cerrar los ojos al sol, verte por dentro y reconocerte.
La calma.
Como una película de Sorrentino.
PS: yo al sol con los ojos cerrados esta mañana tras la natación, Faye Dunaway en Network, y Jane Fonda con su oscar por Klute vistiendo un maravilloso Yves Saint Laurent.




La calma es leerte siempre. ❤️